
Una remodelación mal planeada puede generar costos inesperados. Para evitarlo:
- Define objetivos claros: Haz una lista de lo que realmente quieres cambiar.
- Presupuesto realista: Incluye un margen para imprevistos.
- Contrata profesionales: Evita trabajos improvisados que reducen la calidad.
- Respeta tiempos de ejecución: Acelerar la obra suele comprometer el resultado.
- Verifica instalaciones previas: Modernizar tuberías y cableado ahorra problemas futuros.

